Los cuáqueros, en general, defienden la justicia, la vida sencilla, la honradez estricta y el pacifismo. Cuestionan la religión establecida, evitan la pomposidad y la guía sacerdotal. También sostienen que todos los cristianos, incluidas las mujeres, pueden y deben participar en el ministerio religioso (¡POR FIN, YA SÉ POR QUÉ!).
Así entonces, una de las creencias más peculiares del cuaquerismo, es esta convicción de que cada persona lleva algo de lo divino dentro de sí (¿EL FAMOSO AGUJERO NEGRO?); así, cada persona puede tener un contacto directo con la divinidad, sin necesidad de recurrir a sacerdotes ni a sacramentos.
